Y cuando desperté, Trump seguía ahí Al Margen

Daniela Escobar | Nov. 9, 2016, 10:18 a.m.

Fuente: Getty Images

¿Qué está pasando con el mundo? A lo largo de este 2016, hemos venido viviendo distintos procesos electorales que responden a nuestra necesidad de respetar ideales democráticos. En junio del presente año, Filipinas llevó a cabo sus elecciones presidenciales, en las cuales ganó Duterte. Lo extraño es que a este hombre lo han acusado de asesinato (cosa que él no ha negado). Además, se ha visto envuelto en diferentes polémicas por hacer afirmaciones tales que implican asesinar "periodistas corruptos". No sobra decir que Duterte pertenece a la extrema derecha de su país.

Por esa misma época, se celebraba la época de campaña a favor y contra del Brexit. Para sorpresa de todos, la opción que apoyaba salir de la Unión Europea ganó. Cabe resaltar que hubo muchas movilizaciones, todas infructuosas, por parte de la juventud británica para evitar los nefastos efectos de esta decisión. Pero la cosa no para ahí. Como es bien sabido, el pasado 2 de octubre se celebró el plebiscito en Colombia, para determinar si se daba la terminación del conflicto y se aprobaba el acuerdo firmado por el Gobierno y las FARC, para tener una paz "estable y duradera". Para tristeza (y sorpresa de muchos de nosotros) el No ganó. Y claro, no podemos olvidar los resultados del pasado 8 de noviembre, en los cuales ganó la personificación de la estupidez, el racismo y la misoginia. Por último, y saliéndonos un poco de nuestro marco de tiempo, en Francia la mayoría del congreso lo ganó el partido con ideales nacionalistas (en contraposición a los partidos que apoyan la integración con el resto de Europa), liderados por una mujer llamada Marine Le Pen (la extrema derecha francesa en persona).

De todo lo que he expuesto, saco una primera conclusión: hay una fuerte tendencia "derechizadora" en todo el mundo. Después de décadas de avance del liberalismo mundial, nos estamos devolviendo a las épocas de lo conservador. Pero no solo eso, en todas estas elecciones ganó la ignorancia. Las campañas de todos estos procesos democráticos que ganaron se basaron en estrategias de desinformación y miedo. Adicionalmente, la gente tampoco hizo en esfuerzo por entender las implicaciones de sus elecciones. Pongo en duda entonces, la "efectividad" del sufragio universal: ¿deberían tener todos un voto en decisiones importantes, si no todos entienden lo que está en riesgo? Entiendo que es una posición fuerte, pero tal vez sea hora de revisar nuestros mecanismos de elección.

Realmente, anoche me fui a dormir con la esperanza de que ganara Clinton y que Trump desapareciera de nuestras vidas, o por lo menos del panorama político. Pero cuando desperté, Trump seguía ahí.