¿Qué pasaría si pagaramos por cada clase a la que entramos? Econoinformal

Tomás Rodríguez | July 14, 2016, noon


Hay una tendencia general a través de la historia en aumentar la exactitud de las medidas de las cosas. El ejemplo más concreto es la implementación del sistema internacional de unidades. Sin embargo, también se puede ver esta tendencia en la forma en que se mide el tiempo. Actualmente la manera más eficaz para medir las medidas de tiempo (y de frecuencias) es el reloj atómico. Para seguir con el ejemplo, si se compara la manera en la que se medía el tiempo hace muchos años con la manera en que se hace ahora se puede llegar a distintas afirmaciones. Si se tiene en cuenta el tiempo como un recurso finito. La primera es que a mayor exactitud en la medida del tiempo hay una mejor distribución de éste en diferentes actividades. Esto es favorable porque permite que se dedique el tiempo justo para una actividad sin tener que perder más tiempo del necesario. (No obstante, es pertinente saber a qué actividades se dedica el tiempo). La segunda es que a mayor exactitud en la medida del tiempo se tiene una mejor concepción de la cantidad de este. Esto es favorable porque es más confiable tratar con el tiempo (si se tiene una idea más clara del intervalo de éste). Ahora bien, ¿se puede razonar de la misma forma el dinero? Esta es una pregunta que no responderé porque me falta reflexionar más por si hay alguna inconsistencia. No obstante, es interesante pensar en formas de aumentar la medida en que controlamos el pago que hacemos por los servicios y las instalaciones que nos ofrece la universidad.